Por Oscar Fernández Herrera
Saint Etienne es una banda británica de indie pop formada
en Londres en 1990, con Sarah Cracknell, Bob Stanley y Pete Wiggs como miembros
principales. El trío es conocido por su estilo único, que combina electrónica,
house, música dance y elementos de la cultura pop británica, con influencias
musicales que abarcan desde los años sesenta hasta la música de club. Saltaron
a la fama con canciones como “Only Love Can Break Your Heart”, “Dive”, “Nothing
Can Stop Us”, “Finisterre” y “He’s On The Phone”, y han sido elogiados por
críticos como la BBC, The Guardian y AllMusic por su consistencia artística y
su continua innovación.
Con “International”, su decimotercer álbum de estudio, el
grupo se despide de los escenarios sin descuidar la música con guiños al
anhelo, la nostalgia y el optimismo. Escucharlos es un paseo atestado de
recuerdos acumulados por más de tres décadas. Producido por Tim Powell, este es
un trabajo inspirador y agridulce al mismo tiempo, aunque su sonido general
remite a sus composiciones más bailables y luminosas.
Saint Etienne se rodeó de colaboradores que no solo
enriquecieron el sonido, sino que reforzaron la sensación de una celebración familiar.
“International” funciona como un punto de encuentro entre viejos amigos,
influencias históricas y nuevas energías, todo ensamblado con una naturalidad
envidiable. Lejos de sonar a despedida solemne, el álbum se siente vital,
elegante y seguro de sí mismo, como si el grupo supiera exactamente cuándo y cómo
decir adiós.
“Glad”, el primer sencillo, coescrito y producido por Tom
Rowlands, de The Chemical Brothers, es potente y enérgico: “Es una lotería /
Pero solo hay un puñado de ganadores / Cada vez / Si pierdes cada oportunidad /
Dios sabe por qué tu corazón se siente tan vacío / Todo el tiempo”. La guitarra
es cortesía de Jez Williams, de Doves.
La sofisticación —otro sello tan característico de Saint
Etienne— resulta en una fusión pop electrónica de gran altura, con piezas
destacadas como “Dancing Heart”, “Save It for a Rainy Day”, “Brand New Me”,
junto a Confidence Man, y “Sweet Melodies”, con Erol Alkan.
En “Take Me To The Pilot”, Paul Hartnoll, de Orbital,
aporta su sabiduría y maestría con ritmos oscuros y embriagantes. Vince Clarke
se une a “Two Lovers”, una inquietante y desgarradora exploración de una
aventura clandestina condenada al fracaso.
“The Last Time” es tan enternecedora que en ella se percibe
la magia que el grupo nos regaló durante tantos años. Sí, “International” es un
discazo, un discazo maravillosamente pop.

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