Por Oscar
Fernández Herrera
Durante los primeros años del milenio, me desempeñaba como
asistente de prensa internacional cuando un compañero del área llevó el disco
“Strange Attitude”, de Benjamin Diamond, para amenizar nuestra mañana. Quedé
tan fascinado con el álbum, de principio a fin, que lo compré tan pronto como
pude.
Benjamin Diamond, el sobrenombre artístico de Benjamin
Cohen, es un intérprete, compositor, productor y músico francés, considerado
una de las voces más reconocibles del French Touch. Si bien desarrolló una
carrera en solitario, su nombre quedó asociado para siempre a Stardust, grupo
integrado por Alan Braxe y Thomas Bangalter, los genios detrás de Daft Punk.
Diamond fue el intérprete de “Music Sounds Better With You”, uno de los
sencillos más influyentes de la música electrónica de finales de los noventa.
Antes del arrollador éxito que alcanzó con Stardust,
Diamond ya había probado suerte con bandas como Chicken Pops y The Party, con
las que logró notoriedad en tierras francesas. Después, influido por artistas
como New Order, Roxy Music, Prince y Michael Jackson, orientó su trabajo hacia
el electrofunk. Todos esos antecedentes germinaron en “Strange Attitude”,
lanzado en 2000, un debut con una personalidad amplia y adictiva.
Con un sonido que abrazó el house galo, la música disco, el
funk ochentero, el R&B y el synthpop, “Strange Attitude” se distinguió
rápidamente por sus temas con estructura pop y un fuerte componente melódico.
La prensa especializada lo elogió sin objeciones. El crítico Prasad Bidaye, de
Exclaim!, aseguró que Benjamin se erigía como un “divo masculino” dotado de un
gran carisma.
Pese a sus abundantes cualidades, este álbum no logró un
éxito descomunal debido a que solo recibió el respaldo de un público de nicho.
Sin embargo, es un trabajo lleno de temas increíbles como “Joyride”, un house
elegante y desenfadado; “Strange Attitude”, un groove pausado que incorpora
poco a poco capas de sintetizadores y efectos vocales; “Little Scare”, un
pegajoso himno repleto de sensualidad, funk y electrónica; “18 & Over”, un
sencillo descaradamente funk; “The Rain”, una remezcla del éxito de Oran
‘Juice’ Jones; “Playin’ With Myself”, una canción minimalista que aborda la
infidelidad y el desencanto sentimental; “Rich Personality”, una pista funk muy
emocionante; y “Read In Your Mind”, un jam electrónico asombroso.
“Strange Attitude” merece ser escuchado porque representó
un momento muy particular en la evolución de la música electrónica francesa.
Es, al mismo tiempo, juguetón y sofisticado. Con una ingeniosa combinación de
sintetizadores coloridos, bajos profundos y una estética que recuerda al funk y
al disco de finales de los setenta, ofrece melodías completas, estructuras
elaboradas y una identidad propia. ¡Magnífico!




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