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sábado, 7 de febrero de 2026

The Best Of Roy Ayers - Love Fantasy


 

Por Oscar Fernández Herrera

 

 

 

Roy Ayers fue un influyente músico, compositor y productor estadounidense, ampliamente reconocido como una figura clave del jazz funk y el soul moderno. Nacido en Los Ángeles en 1940, fue un distinguido vibráfono que impulsó el instrumento a la vanguardia de la música popular afroamericana, pues le imprimió un tono cálido y rítmico.

 

A lo largo de su carrera, especialmente durante su etapa como vocalista principal de Roy Ayers Ubiquity, fusionó jazz, funk, soul y rhythm and blues para dejar clásicos como “Everybody Loves The Sunshine”, uno de los temas más sampleados en la historia del hip hop y el neo soul.

 

Su obra influyó profundamente en artistas y productores posteriores, ya que dejó huella en todo tipo de géneros, desde el acid jazz hasta el rap contemporáneo, lo que consolidó su estatus como pionero e icono cultural. D’Angelo, Erykah Badu, Jill Scott, Common y Maxwell, en el hip hop, y A Tribe Called Quest, De La Soul, J Dilla, Pete Rock, Dr. Dre y Kendrick Lamar, en el rap, lo han sampleado para enriquecer su obra.

 

Conocí a este asombroso artista gracias a Prince, quien expresó admiración por Ayers en distintas entrevistas y compartió con él una visión del funk como espacio de libertad creativa, sensualidad y experimentación espiritual. Es importantísimo recordar que ambos virtuosos otorgaron al ritmo un rol central, integraron el soul y el jazz en estructuras accesibles y defendieron el control artístico sobre su obra.

 

Pese a contar con una sólida producción discográfica, hoy elegí “The Best Of Yoy Ayers – Love Fantasy” para introducirlos a su sorprendente obra. Como cualquier recopilación, resulta ideal para los iniciados, pero se duda de ella por lo incompleta que es. Con todo, creo que es ideal porque esta colección de quince tracks capturó tanto su éxito R&B/Disco como su inclinación hacia el jazz – funk de principios de los setenta.

 

“Love Fantasy” equilibró lo más comercial con lo más artístico, aunque se extrañaron temazos como “Evolution”, “Everytime I See You”, “Africa, Center Of The World”, “2000 Black” y “Shining Symbol”, entre otros tantos. Por otra parte, nos regaló auténticos clásicos como “Love Will Bring Us Back Together”, “Red, Black & Green”, Gotta Find A Lover”, “Running Away”, “We Live In Brooklyn, Baby”, “Everybody Loves The Sunshine” y “Don’t Stop The Feeling”. Una categórica joya musical.

 

Para mí, “Everybody Loves The Sunshine” es una composición prodigiosa. Lanzada en 1976, rápidamente destacó gracias a su fusión de elementos del jazz, soul y funk, con una atmósfera tan serena que despertó en el público diáfanas sensaciones. Todo un clásico atemporal con vibraphone, piano y sintetizador.

México y El Barça


 

Por Edgar Fernández Herrera

 

 

 

Es 1937 y España es golpeada por una guerra civil desgarradora; no solamente la gente que vive en Barcelona sufre los estragos de la guerra, sino también el equipo de futbol.

 

El estallido de la Guerra Civil española, en julio de 1936, fue un duro golpe a la ya entonces maltrecha economía del Barça. Si en 1924 había llegado a superar los 12 mil asociados, en 1934 se mantenía aún por encima de los 8 mil, que en 1937 descendieron por debajo de los 5 mil. El déficit y las deudas en el club empezaban a ser asfixiantes, y el asesinato del presidente Josep Sunyol (murió fusilado en la Casilla de la Muerte de Guadarrama; se dirigía a esa zona con 50 mil pesetas para apoyar a las tropas republicanas) provocó que se constituyera un comité para salvaguardar el funcionamiento de la entidad. Mientras tanto, para sobrevivir, el equipo disputaba partidos amistosos que apenas conseguían cubrir los gastos.

 

Pero en marzo de 1937 llegó una noticia muy alentadora. Desde México, el empresario Manuel Mas Soriano, catalán de nacimiento, pero afincado en tierras aztecas, mandó una misiva proponiendo una gira por México para poder generar ingresos. Se habló en ese momento de 15 mil dólares de esos años, una cifra nada despreciable.

 

Con el apoyo del gobierno de México, presidido por el general Lázaro Cárdenas, simpatizante de la causa republicana, el equipo partió desde Francia rumbo a México, llegando el 8 de junio de ese año a Veracruz. Tan sólo venían por cinco partidos; sin embargo, fue tan exitosa la gira del Barça que se extendió a diez partidos en nuestro país y cuatro más en la Unión Americana, con un beneficio económico de 461,799.10 pesetas, que fueron ingresadas en un banco de París. Oxígeno puro para la institución, que utilizó el dinero al final de la guerra para cubrir sus deudas.

 

El cuadro catalán enfrentó a los equipos de América, Atlante, Necaxa, el legendario Asturias y hasta a la selección mexicana.

 

La gira financieramente fue un éxito, pero esta felicidad fue opacada por el avance de las tropas franquistas hacia Barcelona. Las batallas libradas en Guadalajara y Brunete eran un claro aviso de que Franco se enfilaba a la victoria. Esto ocasionó que varios de los jugadores no regresaran a España y se quedaran en México.

 

Han pasado 89 años de este suceso, del cual mucha gente desconoce, ya sea por desconocimiento histórico o deportivo. Conozco muchos seguidores del Barcelona que ignoran este importante hecho.

 

No sé si el Club Barcelona tenga una deuda histórica con México; creo que no. Más allá de los beneficios económicos de esa visita, siempre he visto el compromiso y la hermandad que nuestro país tuvo con España en esos momentos turbulentos, un ejemplo de solidaridad y apoyo, no solamente con la sociedad —no olvidemos a los Niños de Morelia—, sino hasta en el deporte, con un equipo de futbol de una ciudad que representó resistencia al régimen y a la ideología fascista de Francisco Franco.

 

Viva México, Visca Barcelona.

Everybody Scream


 

Por Oscar Fernández Herrera

 

 

 

Florence + The Machine es una banda británica liderada por Florence Welch, conocida por su estilo musical épico que fusiona el indie rock, el pop barroco y el soul, así como por sus letras impactantes y emocionantes. Desde el lanzamiento de “Lungs”, su álbum debut, en 2009, la agrupación rápidamente se consolidó como una de las más influyentes del pop alternativo moderno.

 

“Dog Days Are Over” fue un certero golpazo a mis emociones cuando se lanzó como sencillo. Pronto, “Shake It Out” y “Delilah”, entre muchísimas otras, hicieron fila para erigirse como mis favoritas. Por lo tanto, mi fanatismo estalló cuando supe del inaplazable lanzamiento de “Everybody Scream”, un trabajo dramático, intenso y potente. Quizá uno de los mejores de su carrera.

 

“Hay una sensación de morir un poco, cada vez que hago un disco”, declaró Welch a The Guardian a inicios de este año. No bufoneó, pues se sometió a una cirugía para superar una hemorragia interna masiva causada por un embarazo ectópico. El traumático suceso definió el rumbo del sexto álbum de la banda.

 

Estridente y furioso, bañado con cuerdas progresivas y coros apasionantes, “Everybody Scream” es un infierno que, en ocasiones, deja salir todo. El track homónimo, “One Of The Greats”, “Sympathy Magic”, “The Old Religion” y “Music By Men” son sólidas y fulminantes.

 

Muchas de estas canciones funcionarán a la perfección cuando se interpreten en directo, mientras que otras brillarán en la completa intimidad. Un recordatorio brutal de que el dolor, en manos de Florence Welch, siempre encuentra la forma de convertirse en catarsis.

 

Un disco que, en definitiva, se perfila como un clásico de pop barroco. Colecciónese sí o sí.

sábado, 31 de enero de 2026

International


 

Por Oscar Fernández Herrera

 

 

 

Saint Etienne es una banda británica de indie pop formada en Londres en 1990, con Sarah Cracknell, Bob Stanley y Pete Wiggs como miembros principales. El trío es conocido por su estilo único, que combina electrónica, house, música dance y elementos de la cultura pop británica, con influencias musicales que abarcan desde los años sesenta hasta la música de club. Saltaron a la fama con canciones como “Only Love Can Break Your Heart”, “Dive”, “Nothing Can Stop Us”, “Finisterre” y “He’s On The Phone”, y han sido elogiados por críticos como la BBC, The Guardian y AllMusic por su consistencia artística y su continua innovación.

 

Con “International”, su decimotercer álbum de estudio, el grupo se despide de los escenarios sin descuidar la música con guiños al anhelo, la nostalgia y el optimismo. Escucharlos es un paseo atestado de recuerdos acumulados por más de tres décadas. Producido por Tim Powell, este es un trabajo inspirador y agridulce al mismo tiempo, aunque su sonido general remite a sus composiciones más bailables y luminosas.

 

Saint Etienne se rodeó de colaboradores que no solo enriquecieron el sonido, sino que reforzaron la sensación de una celebración familiar. “International” funciona como un punto de encuentro entre viejos amigos, influencias históricas y nuevas energías, todo ensamblado con una naturalidad envidiable. Lejos de sonar a despedida solemne, el álbum se siente vital, elegante y seguro de sí mismo, como si el grupo supiera exactamente cuándo y cómo decir adiós.

 

“Glad”, el primer sencillo, coescrito y producido por Tom Rowlands, de The Chemical Brothers, es potente y enérgico: “Es una lotería / Pero solo hay un puñado de ganadores / Cada vez / Si pierdes cada oportunidad / Dios sabe por qué tu corazón se siente tan vacío / Todo el tiempo”. La guitarra es cortesía de Jez Williams, de Doves.

 

La sofisticación —otro sello tan característico de Saint Etienne— resulta en una fusión pop electrónica de gran altura, con piezas destacadas como “Dancing Heart”, “Save It for a Rainy Day”, “Brand New Me”, junto a Confidence Man, y “Sweet Melodies”, con Erol Alkan.

 

En “Take Me To The Pilot”, Paul Hartnoll, de Orbital, aporta su sabiduría y maestría con ritmos oscuros y embriagantes. Vince Clarke se une a “Two Lovers”, una inquietante y desgarradora exploración de una aventura clandestina condenada al fracaso.

 

“The Last Time” es tan enternecedora que en ella se percibe la magia que el grupo nos regaló durante tantos años. Sí, “International” es un discazo, un discazo maravillosamente pop.

Badfinger, una historia triste y trágica


 

Por Edgar Fernández Herrera

 

 

 

En la historia de la música ha habido casos de injusticias que han resultado tristes y hasta trágicas. Nos referimos a los compositores que, gracias a su inspiración, han creado canciones populares y exitosas, pero que unos vividores se han aprovechado del vacío legal y de la inexperiencia e ilusión de estos artistas, engañándolos para resultar beneficiados, dejando a sus creadores olvidados y sin ningún patrocinio económico por su obra.

 

 

Ejemplos hay muchos, como los casos del colombiano Crescencio Salcedo, autor del “Año Viejo”, cuya composición siempre fue adjudicada y popularizada por el mexicano Tony Camargo. Salcedo jamás tuvo un beneficio económico por su canción. Otro caso es el de Dale Hawkins. Una tarde conoció a Susan Lewis, se prendió de ella de inmediato y el enamoramiento lo hizo escribir una canción que no tardó en ir a un estudio de grabación para dejar registro de su obra. El dueño del estudio resultó ser el padre de Susan y el muy ladrón exigió ser coautor, ya que su hija había inspirado la letra. Joven e inexperto, Hawkins accedió y por esta razón jamás vio un centavo de regalías, aunque la historia le hizo justicia porque dejó las bases para el swamp rock y un himno eterno que hoy en día seguimos disfrutando. Nos referimos a la inmortal “Susie Q”.

 

Otro caso es el que sufrió John Fogerty, el alma y cerebro de Creedence Clearwater Revival. Dice la leyenda que jugó la propiedad intelectual de sus canciones en un juego de cartas; perdió y durante muchos años ni siquiera podía tocar sus canciones en vivo, mucho menos recibía regalías. Demandó y, después de muchos años, en pleno 2025, pudo recuperar su obra.

 

Badfinger tiene una historia similar, pero creo que la de ellos es más trágica aun, pero comencemos desde el principio. Llamados inicialmente como The Yves, esta banda de Gales, fue descubierta por Mal Evans, que era parte del sequito de The Beatles, él los llevó a Apple Records, dejando muy buena impresión en el Cuarteto de Liverpool.

 

A pesar de la buena imagen que dieron ante The Beatles, los ahora llamados Badfinger, al principio fueron relegados. La apuesta y joya del sello discográfico era James Taylor; sin embargo, con mucho trabajo empezaron a ser considerados parte importante de Apple. Pete Ham era guitarrista y cantante, Tom Evans también cantaba y era el bajista, Mike Gibbines el baterista y, después de algunas modificaciones, el cuarteto quedó integrado por Joey Molland en la otra guitarra. Dejaron Gales y se mudaron a Londres. Su debut discográfico fue un sencillo escrito por Paul McCartney llamado “Come And Get It” que subió a las listas y es así como empezaron a ser conocidos en la escena británica; pero, a pesar de la bendición de los Beatles, ellos querían demostrar su valía y talento y fue así. En 1971 publicaron “No Dice”. Este elepé contenía una canción que estaba destinada a ser un hit: “Without You”, escrita por Pete Ham y Tom Evans. Se trataba de una gran balada, pero fue un éxito con la voz y arreglos de otro músico: Harry Nilson, quien la llevó a la cima de las listas.

 

 

Debido a la inexperiencia de la banda (eran muy jóvenes), no aprovecharon el éxito de la canción, no lo supieron canalizar a su beneficio. Por otra parte, Apple no los asesoró, ya estaba en caída libre y a punto de desaparecer; aun así, Badfinger estuvo muy activo dentro del círculo Beatle: tocaron en el soberbio “All Things Must Pass”, de George Harrison, también participaron en el “Imagine”, de John Lennon, y estuvieron presentes en el Madison Square Garden durante el concierto benéfico para Bangladesh.

 

Pese a estas buenas cosas, jamás tuvieron dinero. Llegaron a tal grado que ni para las cuerdas para sus instrumentos. Fue en estos momentos turbulentos que apareció Stan Polley, quien se ofreció a ser manager para ayudarlos a salir de la situación y hacerles ganar dinero. Ham y compañía aceptaron y firmaron con él, y lo primero que hizo Polley fue romper el lazo de la banda con Apple Records y llevarlos a Warner que les ofreció mucho dinero para estar con ellos. El contrato con Warner era de tres millones de dólares, lo cual al principio era muy motivador. La discográfica depositó el dinero total en una cuenta escrow (es decir, pone el dinero a la vista, para que la contraparte sepa que está a su disposición y que puede retirarlo mientras vaya cumpliendo las contraprestaciones).

 

Pero los problemas de Apple los siguieron a su nuevo sello: había dos discos de Badfinger en el mercado (el ultimo con Apple, “Ass”, y el debut con Warner) y por ningún lado recibió la distribución y publicidad adecuada. Para esto el manager prácticamente ya no estaba con ellos y argumentaba que estaba ausente porque buscaba presentaciones para la banda. Warner se dio cuenta y alertó al grupo de que el dinero que habían transferido a la cuenta bancaria había desaparecido, al igual que Stan Polley. Ni un rastro de él.

 

Sumidos en adiciones, distanciamiento entre ellos y la falta de dinero, la situación se volvió muy crítica.

 

La mañana del 24 de abril de 1975, al despertar, la esposa de Pete Ham no lo encontró en la cama. Creyó que estaría en la cocina desayunando. Lo buscó por toda la casa, pero ni un rastro de él. Salió al jardín y al fondo notó algo: encontró a Pete Ham, de 27 años, colgado de un árbol. Había junto al cadáver una nota bastante desgarradora: “Te amo Anne. Te amo Blair. No se puede amar y confiar en todo el mundo. Esto es lo mejor. Posdata: Stan Polley es un bastardo sin alma. Me lo voy a llevar conmigo”.

 

 

Este triste suceso fue el fin de la banda, Evans disolvió al grupo, pero unos años después trataron de regresar, todo fue inútil, la magia y la camaradería entre ellos había desaparecido, solo hubo problemas. Molland afirmaba y le discutía a Evans que debía recibir el crédito y regalías por “Without You”. Todas estas discusiones, deudas y litigios lo abrumaron y una mañana de 19 de noviembre de 1983, Tom Evans eligió el mismo método para quitarse la vida que Pete Ham. Sólo que no fue al aire libre ni dejó nota de suicidio. Su esposa lo encontró colgado en el baño de su casa. Tenía 36 años.

 

 

“Without You” volvió a las listas en 1994, cuando fue grabada por Mariah Carey con su fenomenal voz. Una semana antes de que la versión de la cantante llegara a las radios Nilsson murió, él fue responsable de la primera racha de éxito, lo que en una premiación Carey agradeció.  Después de esto, las viudas de los músicos entablaron un juicio. En la actualidad, “Withou you” genera unos trescientos mil dólares al año para los herederos de Pete Ham y Tom Evans, una vez solucionados los problemas legales. Ellos no llegaron jamás a cobrar ni un centavo por su creación.

 

 

Casi 40 años después, otra canción de Badfinger vuelve a sonar con fuerza: es el final del camino del gran Walter White (Bryan Cranston); todos estamos frente al televisor para presenciar el final de Breaking Bad. “Baby Blue”, con ese juego de palabras Blue que se traduce como triste y azul. Azul como la sustancia con la que el maestro de química tiene una relación obsesiva, que le dio todo el poder, identidad y su destrucción, y no es casualidad. Ninguna que Vincent Gillian, creador de la serie, haya utilizado el tema de Pete Ham, tras enamorarse y obsesionarse de una mujer llamada Dixie Armstrong, una canción que habla de amor, culpa y deseo, sentimientos que Walter White también profesó durante la serie. Gillian también dijo que la canción era perfecta para el final y que también era un pequeño tributo a la banda galesa. Ni por idea o algún sueño guajiro, Pete Ham creyó que su balada muchos años después cerraría una de las series, bueno la mejor serie de la historia de la televisión.

 

Para quienes se preguntan ¿qué sucedió con el manager Stan Polley? Pues tuvo una larga vida y también se tiene registro que siguió con su estilo de vida, estafando a gente e involucrado en el crimen, murió en 2009, tenía 87 años.

 

 

Este escrito tenía un par de años que deseaba realizarlo, por una situación u otra jamás lo pude cristalizarlo hasta hoy, que sirva para tres objetivos; 1. Conocer la historia y sobre todo la música de Badfinger, no en balde en su momento los llamaron los nuevos Beatles, 2. Que se conozca un poco de las injusticias y engaños que la industria les hace a los artistas y por último, y no menos importante, que este escrito sea un pequeño tributo de admiración a Badfinger.

 

 

sábado, 24 de enero de 2026

Discovery


 

Por Oscar Fernández Herrera

 

 

 

Daft Punk fue un dúo francés formado por Thomas Bangalter y Guy-Manuel de Homem-Christo en 1993. El grupo surgió en la escena electrónica de París y alcanzó reconocimiento mundial con “Homework” en 1997, un álbum que consolidó el house franco con un enfoque rítmico directo y una producción pulida.

 

Mucho antes de Daft Punk, Europa ya contaba con una tradición electrónica bastante sólida. Jean Michel Jarre impulsó desde los años setenta una electrónica melódica y experimental que popularizó los sintetizadores a gran escala. Cerrone y Space representaron el puente entre el disco y la electrónica, con un sonido orientado a las pistas de baile que influyó en generaciones posteriores.

 

Con relación a esto último, recuerdo muy bien “Magic Fly”, de Space, gracias a las colecciones de música de mi papá, reproducidas décadas antes de que conociera a Daft Punk en la universidad. En aquellos días, las rolas de los franceses me sometieron sin que opusiera algo de fuerza. Me resultaron tan palpitantes y enérgicas que nunca las solté.

 

Por otra parte, Kraftwerk, desde Alemania, estableció las bases del techno y del electro con una estética minimalista y mecanizada que Daft Punk reconoció como referencia central. Estos antecedentes definieron un lenguaje sonoro y visual que el dúo galo reinterpretó y modernizó con gran aceptación entre el público internacional.

 

A estos sorprendentes teutones los conocí mucho después cuando, fustigado por “Digital Love”, llegué a “Computer Liebe”, del clasiquísimo “Computerwelt”, de 1981.

 

Con “Discovery”, lanzado en 2001, Daft Punk integró melodía pop, vocoders y referencias claras a la música disco y funk, lo que amplió su impacto cultural. Los franceses defendieron su anonimato valiéndose de cascos robóticos y priorizaron el concepto artístico sobre la figura personal, rasgo que marcó su influencia en la música electrónica contemporánea.

 

Este álbum marcó la entrada del dúo en la escena pop gracias a sampleos magistrales, melodías conmovedoras y una producción impecable. Temas como “One More Time”, “Digital Love” y “Harder, Better, Faster, Stronger” no solo marcaron una época, sino que también hicieron de “Discovery” un álbum accesible y emocionalmente resonante, crucial para comprender la música electrónica del siglo XXI.

 

 

Edgar Allan Poe


 

Por Edgar Fernández Herrera

 

Observé la noche de frente, colmado de miedo y dudas, y soñé sueños que nadie se atrevió a soñar jamás”

 

 

El 19 de enero celebramos con mucha alegría el natalicio número 217 del gran escritor norteamericano Edgar Allan Poe.

Edgar Allan Poe fue un influyente escritor, conocido por sus cuentos de terror, y también es importante subrayar que destacó como pionero del relato policial y de la ciencia ficción. Nació un 19 de enero de 1809 en Boston, Massachusetts. Quedó huérfano a una edad temprana; John Allan, un hombre de negocios de Virginia, acogió al niño, sin embargo, nunca lo adoptó.

Tuvo una vida no muy fácil, diría que hasta trágica; sin embargo, eso no le impidió ser uno de los maestros universales del relato corto, entre los que destacan: El cuervo, La carta robada y El corazón delator. Además de ser un pionero y revolucionario en el género del terror, prácticamente inventó el terror gótico gracias a sus líneas poéticas y oscuras, todas ellas plagadas de atmósferas inquietantes y densas.

Murió un 7 de octubre de 1849; su fallecimiento, hoy en día, sigue siendo un misterio, sujeto a diversas teorías que van desde un asesinato hasta un colapso por su mala salud.

Lo que sí es cierto, y nadie lo puede poner en discusión, es el gran legado que dejó: su obra sigue siendo relevante e importante, un ícono de la literatura estadounidense y universal.

The Best Of Roy Ayers - Love Fantasy

  Por Oscar Fernández Herrera       Roy Ayers fue un influyente músico, compositor y productor estadounidense, ampliamente reconocid...