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sábado, 14 de marzo de 2026

Maria Fumaça


 

Por Oscar Fernández Herrera

 

 

 

Banda Black Rio es una prestigiosa banda brasileña de samba, funk, soul y jazz, fundada en Río de Janeiro en 1976 por el saxofonista Oberdan Magalhães. Nacida dentro del movimiento cultural Black Rio, que celebraba la identidad afrobrasileña y con una fuerte influencia del soul y el funk estadounidenses, su música se caracteriza por una fusión de ritmos cariocas, como la samba, con el funk y el jazz, para crear un sonido instrumental innovador que ha impactado profundamente la música afrobrasileña.

 

La primera etapa de la banda finalizó en 1984 tras la muerte del fundador. Sin embargo, en 1999, su hijo, el tecladista William Magalhães, reformó la banda y reclutó nuevos miembros. Desde entonces, Banda Black Rio se ha mantenido activa, grabando álbumes y ofreciendo conciertos, manteniendo siempre su compromiso de fusionar las tradiciones musicales brasileñas con el funk y el jazz.

 

“Maria Fumaça”, lanzado en 1977, es quizá el álbum más notorio de esta agrupación, pues simbolizó una brillante esencia entre la samba y el funk gracias a los arreglos de metales, las percusiones y los solos instrumentales. Pese a sus etiquetas, es un categórico representante del soul brasileño, pues en él se escuchan las influencias de Robson Jorge y Lincoln Olivetti.

 

Bailable y dinámico, “Maria Fumaça” fue todo un imprescindible de aquella época porque celebró, como pocos discos, la cultura afrobrasileña.

 

“Maria Fumaça”, “Na Baixa Do Sapateiro”, “Casa Forte”, “Leblon Via Vaz Lôbo” y “Mr. Funky Samba” son clásicos imperecederos de Banda Black Rio. Escúchelo, sorpréndase y póngase a bailar al compás de sus ritmos.

Águas de Março


 Por Edgar Fernández Herrera

 

A mi hermano Oscar

 

 

El mundo de la música brasileña lo conocí más a fondo por mi hermano Oscar; se clavó gruesísimo en el movimiento Tropicalia, jóvenes brasileños que a mediados de los 60 iban en contra del Bossa Nova, pero sí gustaban de sus raíces, no las ignoraban; las conjugaron con un poco de psicodelia y de rock, pero sobre todo con mensaje. ¿A qué me refiero? A que grandes artistas como Caetano Veloso, Gilberto Gil, Gal Costa y Os Mutantes le agregaron a su movimiento cultural letras políticas, sociales y culturales.

 

Generacionalmente, la gran Elis Regina creo que no la consideran en este movimiento cultural; ella comenzó su carrera en 1959. Sin embargo, ideológicamente estaba acorde al Tropicalismo, ya que estuvo en contra de la idea de que Brasil era diversión, playa, mujeres y hombres atractivos. Brasil era mucho más, y lo que, en su música, y sobre todo en su arte, denunciaba Elis —al igual que Caetano y Gilberto— era que había represión política, censura, pobreza y desigualdad social. Elis era una mujer muy politizada.

 

Por el contrario, el gran Tom Jobim, a pesar de ser un gran artista —nadie pone en juicio su genialidad—, a diferencia de los músicos antes mencionados, en su música sí recurría o explotaba el Brasil paradisíaco: el de las hermosas playas y, sobre todo, las mujeres hermosas. Basta con escuchar esa canción hermosa que es “Garota de Ipanema”.

 

Difícil haber pensado en una colaboración entre Elis Regina y Tom Jobim; sin embargo, sí se dio, por increíble que pueda pensarse, y la verdad fue un gran trabajo. Pero esta mítica colaboración la pueden leer en “Escombros Cósmicos”, que hace una semana nos relató Oscar Fernández.

 

Hoy quisiera concentrarme en una sola canción, quizás la mejor del disco, o mejor dicho, mi favorita: me refiero a la sensacional Águas de Março.

 

Águas de Março fue compuesta por Jobim en el año de 1972, pero alcanzó la gloria, notoriedad e inmortalidad con Elis Regina, una de las grandes glorias de la música brasileña, en 1974 con la publicación del disco Elis & Tom.

 

Cuenta la leyenda que, al momento de grabarla, le recriminó al maestro Jobim cómo le pedía que debía cantarla. Él siempre sugirió susurrar; Elis era de voz fuerte, no se contenía, y sin embargo al final se logró una gran canción.

 

La canción, que en apariencia solo plasma los cambios estacionales, en realidad nos hace ver lo fugaz que es el paso por este mundo terrenal. Un tema muy profundo que Jobim supo plasmar en esta hermosa composición. Hacia el final de la canción se puede apreciar una divertida improvisación entre Regina y Jobim, muy al estilo de los grandes vocalistas de jazz, un “scat” delicioso.

 

Jobim era un gran letrista, y en esta pieza lo demuestra con creces. La metáfora de utilizar las grandes lluvias torrenciales que inician en marzo nos indica que se está preparando la tierra para un nuevo florecimiento. Esto resulta muy inspirador: son los ciclos de la naturaleza y de la vida humana, todo tiene relación. Jobim lo muestra de una manera muy poética: hay que estar preparados para los cambios o los momentos de transición.

 

Se cuenta que la intención del sello discográfico Philips era acercar el Bossa Nova al público de ella, con la intención de que el radicalismo de las ideas políticas de Elis y sus seguidores bajara. Recuerden que en esos años Brasil vivía una dura dictadura militar, pero Elis era intocable: tenía una popularidad enorme y el gobierno tenía miedo a las reacciones.

 

Hace muchos años escuchaba un podcast llamado “El soundtrack de una vida”; en el, la gran cantante Jaramar decía que, para no olvidarse de qué es cantar, qué es disfrutar el canto y, sobre todo, recordar las grandes voces, siempre se remitía a Elis Regina y a sus Águas de Março.

Disco Fizz


 

Por Oscar Fernández Herrera

 

 

 

El italodisco es un género de música electrónica de baile que surgió en Italia a finales de los años setenta y se popularizó enormemente en los ochenta. Se caracterizó por el frecuente uso de sintetizadores, cajas de ritmos y vocoders, junto con ritmos dinámicos y melodías sencillas. El término comenzó a extenderse en los ochenta, especialmente en Alemania, para promover la música disco italiana, que fusionaba elementos del disco, el synth pop y el post disco, música que posteriormente influyó en otros estilos de música electrónica europea.

 

El proyecto musical Azoto, en colaboración con el productor italiano Celso Valli, lanzó “Disco Fizz” en 1979. Este álbum se consideró una de las primeras obras de lo que posteriormente se conocería como italodisco, ya que incorporó las estructuras de la música disco de los años setenta y utilizó muchísimos sintetizadores y ritmos electrónicos. Destacó "San Salvador", la canción más famosa del proyecto, que consolidó la posición del disco italiano en las pistas de baile occidentales.

 

Reconocida como un clásico del italodisco, “San Salvador”, compuesta y producida por Celso Valli, con letra de Julie Scott, describió un lugar imaginario y festivo —“San Salvador”— presentado como un espacio de escape donde la gente cantó, bailó y dejó atrás sus preocupaciones. Repetitiva e hipnótica, fue toda una celebración en los clubes nocturnos.

 

Con el tiempo, “San Salvador” se convirtió en la pieza más conocida de Azoto. La canción circuló ampliamente en Europa y llegó a figurar en listas musicales en países como Bélgica y Países Bajos a comienzos de los años ochenta, además de inspirar remezclas, versiones y numerosas reutilizaciones de sus elementos musicales en otras producciones de música electrónica. Por ello, suele considerarse un tema temprano que anticipó el desarrollo posterior del italodisco y de la música electrónica de baile occidental.

 

“Soft Emotion” fue otro de los grandes éxitos de Azoto. Con un pulso típico de la música de club —alrededor de 126 BPM en compás 4/4—, narró una experiencia emocional y sensual asociada al deseo y a la intimidad. Pese a su elegancia y cadencia, nunca fue tan popular como su predecesora.

 

El italodisco logró gran notoriedad gracias a artistas como Charlie, Ryan Paris, P. Lion, Gazebo, Raf, Baltimora, Righeira, My Mine, y muchos otros; sin embargo, obras tempranas como “Disco Fizz”, de Azoto, ayudaron a sentar algunas de las bases del sonido que más tarde caracterizaría al género.

 

Un trabajo alegre, dinámico y fresco, ideal para una noche de fiesta con algunas pinceladas de nostalgia.

 

sábado, 7 de marzo de 2026

Elis & Tom


 

Por Oscar Fernández Herrera

 

La música llegó a mí gracias a mis padres y, especialmente, a mi hermano, quien siempre me ha animado a escrutar las grandes obras de los maestros contemporáneos. Desde entonces, mi hábito de escuchar más y más canciones ha prosperado tanto que siempre hay descubrimientos asombrosos. Por otra parte, mi fascinación por la cultura brasileña se adhirió con una naturalidad increíble, casi mágica. En algún momento, ambos elementos se agruparon para darle sentido a mi humilde presencia.

 

Antônio Carlos Jobim fue uno de los fundadores de la Bossa Nova y un gran compositor del siglo XX, creador de obras clásicas como “Garota De Ipanema”. Fue un artista categórico en la internacionalización de la música carioca. Elis Regina, por otra parte, fue una de las solistas más influyentes de la música popular brasileña, conocida por su gran talento y sus impactantes interpretaciones, lo que la consolidó como referente del arte y la cultura brasileros.

 

“Elis & Tom” fue un álbum de Elis Regina y Antônio Carlos Jobim, grabado del 22 de febrero al 9 de marzo de 1974 en los estudios MGM de Los Ángeles. Fue lanzado ese mismo año por Philips Records como celebración del décimo aniversario de la colaboración de Regina con el sello. El álbum original contiene 14 temas, compuestos por Jobim, con letras de Chico Buarque, Vinícius de Moraes y Aloysio de Oliveira, e interpretados por músicos como César Camargo Mariano, Hélio Delmiro, Luizão Maia y Paulo Braga.

 

Desde una perspectiva artística, este disco se consideró una de las colaboraciones más destacadas en la historia de la música brasileña. Combinó a la perfección la característica voz de Regina con las exquisitas armonías y melodías de Jobim, pues abarcó diversos estilos musicales, como la bossa nova, la samba jazz y hasta el pop. Temas como “Águas De Março”, “Chovendo Na Roseira”, “Brigas Nunca Mais”, “Só Tinha De Ser Com Você” y “Corcovado” son particularmente sobresalientes, con voces entrelazadas, arreglos elegantes y una exploración de las diversas texturas del jazz y el pop. Tanto la crítica como el público lo consideraron un clásico (a menudo incluido entre los mejores álbumes brasileros) y ha recibido múltiples elogios.

 

En términos comerciales, si bien sus ventas iniciales no fueron tan impresionantes como las de otras obras populares de la época, “Elis & Tom” ha sido reeditado y remasterizado muchas veces, lo que lo transformó en un clásico y en una obra de referencia en la música actual.

 

“Águas De Março”, escrita por Jobim en 1972, es una de las obras más representativas de la Bossa Nova. La letra habla de una serie de imágenes cortas que representan elementos de la naturaleza y la vida cotidiana, rememorando las lluvias torrenciales de marzo en Brasil, que marcan el final del verano. A través de esta enumeración poética, la canción transmite los conceptos de ciclo, cambio y renacimiento. Es una melodía inmortal.

 

Pero mi gran favorita es “Chovendo Na Roseira”, compuesta también por Jobim a finales de la década de 1960. Esta canción reflejó su profundo interés por los paisajes y sonidos naturales. La letra describe la apacible escena de la lluvia cayendo sobre los rosales y sus alrededores, utilizando delicadas imágenes de flores, brisas y agua fluyendo para crear una atmósfera contemplativa. Una belleza.

 

Sin duda, “Elis & Tom” es un disco que marca a quien lo escucha con interés y curiosidad.

Trainspotting


 

Por Edgar Fernández Herrera

 

Elige La Vida

 

 

 

El pasado 23 de febrero, pero de hace 30 años, se estrenó una de las películas más importantes y todo un referente cultural, producida por el británico Danny Boyle y protagonizada por Ewan McGregor; nos referimos a Trainspotting.

 

Por eso en “Escombros Cósmicos” daremos unas curiosidades sobre esta importante película:

 

• La película adapta la novela Trainspotting (1993) de Irvine Welsh. El libro no es una historia lineal tradicional, sino una serie de relatos interconectados. El guionista John Hodge reorganizó ese material para darle estructura cinematográfica.

 

• El autor Irvine Welsh hace un cameo como Mikey Forrester, el dealer de Renton.

 

• “Trainspotting” hace referencia al pasatiempo de observar y anotar números de trenes; el escritor Irvine Welsh lo usó como una metáfora. Representa cualquier hobby obsesivo y aparentemente sin sentido, como la búsqueda del próximo “viaje” de la heroína, que consume la vida de los personajes.

 

• El icónico discurso de apertura “Choose Life” no aparece en la novela. Fue una decisión creativa para la película y terminó convirtiéndose en una de las aperturas más memorables del cine, no solamente de los 90, sino de todos los tiempos. Aquí hay un debate, pues mientras unos dicen que es un tributo y referencia al video de “Sabotage” de los Beastie Boys, otros dicen que es para “Bankrobber” de The Clash.

 

• Lo que se ve dentro de la famosa escena del inodoro, donde Renton entra y sale, es en realidad chocolate.

 

• Para el final de la película se había considerado otra escena: una donde Renton caminaba por Londres después de haber traicionado a sus amigos y un coche lo atropella. Este era el final original; sin embargo, se decidió el final más luminoso que todos conocemos: nuestro protagonista caminando hacia el horizonte al ritmo de “Born Slippy” de Underworld.

 

Trainspotting, desde su estreno en ese lejano 1996, ha sido relacionada como una película sobre drogas, y me parece que es una visión muy poca y hasta limitante. Es verdad que una de las grandes protagonistas son los excesos, pero al verla de manera muy atenta nos daremos cuenta de que es el retrato de una generación que estaba incrédula sobre el futuro que se le estaba ofreciendo: un total desencanto, cuya única vía de escape era la heroína, con todo y sus consecuencias. Es brutal la escena donde Renton (McGregor) trata de una manera desesperada de limpiar su cuerpo.

 

Por eso la película sigue siendo un éxito aun a 30 años: las generaciones posteriores a la de los 90 siguen teniendo, y tendrán, el desencanto de su época y de su futuro.

 

Si la película fue un rotundo éxito, aparte de la gran historia también se le debe a su soundtrack. Es majestuoso, y la inclusión de canciones como “Lust for Life” de Iggy Pop (quizás el yonqui más famoso en la historia del rock) en esa introducción es simplemente genial. Y no olvidemos la escena asquerosa pero brutal de Renton cuando se sumerge en un inodoro para rescatar su droga que tiró accidentalmente, todo al ritmo de “Perfect Day” de Lou Reed (otro yonqui de mil revoluciones) y, definitivamente, la canción que ayudó a la película a convertirse en un fenómeno cultural: la increíble “Born Slippy NUXx” de Underworld.

 

Me sorprendería mucho saber de gente que no conozca este filme, pero si hubiera algunos lectores que desconocen esta gran película, yo recomendaría que, al terminar de leer este escrito, se pongan a buscar y ver Trainspotting, y se darán cuenta de por qué es considerada una de las grandes películas de todos los tiempos.

lunes, 2 de marzo de 2026

What Time Is It?


 

Por Oscar Fernández Herrera

 

 

 

The Time fue una banda de funk formada por Prince a principios de los ochenta, inicialmente como un proyecto paralelo. Combinó ritmos enérgicos, una actitud provocadora y una estética refinada, propia del llamado “sonido Minneapolis”. Liderada por el carismático Morris Day, la banda se distinguió por su vibrante presencia escénica y éxitos como “Jungle Love” y “The Bird”, convirtiéndose en una parte integral del mundo creativo del geniecillo púrpura.

 

“What Time Is It?” es el segundo álbum de estudio de la banda. Se lanzó oficialmente en agosto de 1982 y fue escrito, grabado y producido en gran parte por Prince, sin aportes significativos de los miembros de The Time, con excepción de Morris Day. El disco, grabado en dos sesiones, presenta esencialmente a Day en la voz y a Prince en los coros y en todos los instrumentos.

 

“777 – 9311” fue el primero de los tres sencillos que “What Time Is It?” generó. “The Walk” y “Gigolos Get Lonely Too” finalizaron su ciclo promocional, aunque la banda siguió presentándose como uno de los actos de apertura de Prince en la gira de “1999”. Pese a su escasa promoción, el álbum logró su certificación oro el mismo año de su presentación.

 

La obra destacó por su mezcla de grooves densos, largos jams instrumentales y la personalidad carismática de Morris Day al frente, todo ello acompañado de la producción y escritura de Prince bajo su alias “The Starr Company.

 

El último tema de “What Time Is It?”, “I Don't Wanna Leave You”, es una increíble balada funk de seis minutos y medio que contrastó marcadamente con las animadas canciones del resto del álbum. En la canción, Day canta desde una perspectiva masculina vulnerable, reconociendo su reputación de playboy, a la vez que admite su apego a una relación y expresa su reticencia a abandonarla. La canción muestra el típico sonido de Minneapolis en su ritmo y arreglos. Si bien no fue un sencillo, recibió muchísimos elogios por su pegadizo estribillo y su hermosa melodía, que destacan en este álbum predominantemente relajante y ofrecen una conclusión más introspectiva y emotiva a la colección. Mi favorita, sin lugar a dudas.

 

Como dato curioso, otras pistas que se grabaron para este disco fueron “Jerk Out”, “International Lover”, “Bold Generation” y Colleen”, aunque no llegaron a la versión final.

Peace And Love


 

Por Edgar Fernández Herrera

 

 

 

Queridos lectores, hoy quiero dar a conocer y darle el valor justo a una de las bandas mexicanas de rock que fueron revolucionarias y que, por desgracia, muy poca gente conoce. A finales de los sesenta y principios de los setenta, era una agrupación sólida y con una reputación muy respetable; tan es así que fueron grandes protagonistas del Festival de Avándaro en 1971.

 

Lejos, pero muy lejos, del rock simplón y hasta tonto de agrupaciones como los Teen Tops, Los Rockin Devils, Hooligans, etc., esta banda de Tijuana venía con un groove de jazz, combinado con una pizca de ácido y psicodelia que le darían un sonido único y que los destacaba de las demás agrupaciones. Su sección de metales era extraordinaria, emparentada con el primer Chicago y con Blood, Sweat & Tears.

 

Peace and Love es un proyecto nacido en la ciudad fronteriza de Tijuana, Baja California, encabezado por los hermanos Ochoa: Ricardo y Ramón. El resto de la agrupación estaba conformado por Felipe Maldonado, Ricardo Ochoa, Juan José Ruiz, Ramón Torres, Eustacio Cosme, José Cuevas, Salomón Elías y Fernando Rivera; juntos crearon verdaderos himnos como “Marihuana”, “Peace and Love” o la sensacional “Sentimiento Latino”, que los jóvenes jipitecas de la época cantaron.

 

Por desgracia, después de Avándaro, la censura y la represión del gobierno ocasionaron un declive en el rock mexicano, y Peace and Love no sería ajeno a esto; ello provocó la desintegración de la banda.

 

El disco que tengo de ellos, llamado “Avándaro/1971”, es una reedición que, a diferencia del original publicado en 1970 por el legendario sello discográfico Cisne Raff, tiene otro orden en las canciones y además incluye como adicional el temazo “Marihuana”. Está de más decir que el elepé original es un verdadero santo grial del rock mexicano y muy difícil de conseguir.

 

La propuesta de la banda es acorde a los tiempos en los que estuvo presente: dignos representantes de la “Onda Chicana”. Sin embargo, a pesar de los años, tiene una propuesta más original y mucho mejor que cualquier banda actual de la escena.

 

Acérquense a “Peace and Love”; les aseguro que lo disfrutarán y conocerán parte de la historia del rock mexicano.

Maria Fumaça

  Por Oscar Fernández Herrera       Banda Black Rio es una prestigiosa banda brasileña de samba, funk, soul y jazz, fundada en Río d...