Por Oscar Fernández Herrera
Garbage es una banda de rock alternativo formada en 1993,
conocida por su mezcla única de grunge, electrónica y pop oscuro. Liderada por
la carismática Shirley Manson, la agrupación se ha ganado un lugar indiscutible
en la historia del rock gracias a su sonido innovador, letras provocativas y
una estética tan sofisticada como contundente.
Los conocí por los sencillos “Stupid Girl” y “Milk”, de su
aclamadísimo debut. A partir de ahí, los éxitos no hicieron más que acumularse
con los años. “Garbage”, “Version 2.0” y “Beautiful Garbage”, sus tres primeros
álbumes lanzados entre 1995 y 2001, son auténticas obras maestras. Sin embargo,
incluso en sus trabajos posteriores la banda jamás comprometió su calidad
artística. Es más, “No Gods No Masters”, de 2021, es un discazo.
Debo confesarles, estimados lectores, que mi admiración por
Garbage va más allá de sus increíbles capacidades musicales. En 1998 tuve la
oportunidad de verlos en persona cuando Tower Records los llevó a Mundo E para
presentar “Version 2.0”. Aunque el acto fue cancelado, logré verlos y
saludarlos desde la distancia. Fue, aun así, una gran aventura.
Su más reciente producción, “Let All That We Imagine Be the
Light”, marca cierta distancia respecto a “No Gods No Masters”. En lugar de
centrarse en temas sociopolíticos, apuesta por letras más introspectivas,
luminosas y emocionales. Producido por Billy Bush, el disco es una odisea
emocional de gran calidad, absolutamente a la altura de sus trabajos más
celebrados. “There's No Future In Optimism” y “Bad Kitty”, los sencillos
punteros, son sensacionales.
Es importante señalar que “Let All That…” fue grabado en
circunstancias complejas, especialmente para Shirley Manson, quien se sometió a
varias cirugías que la llevaron a un periodo de aislamiento e introspección.
Las letras, honestas y directas, cargadas de una crítica aguda a la realidad
contemporánea, reflejan ese proceso creativo intenso por parte de Manson, Butch
Vig, Duke Erikson y Steve Marker.
Sí, Manson está al mando, y no dudó en demostrar sus
habilidades con sorprendente brutalidad. El álbum está perfectamente
equilibrado y, a pesar de las críticas o de los puristas que siempre esperan un
regreso a los grandes hits, Garbage no necesitó mirar hacia atrás para seguir
brillando.
Let All That We Imagine Be the
Light es esencial. Brilla
con fuerza propia. No pasen por alto los sencillos, y al menos escuchen
“Sisyphus”, “The Day That I Met God” y “Radical”. No se van a arrepentir.

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