Por Oscar
Fernández Herrera
The Ting Tings es un dúo inglés
formado por Katie White y Jules De Martino que surgió de Dear Eskiimo, un
proyecto con una orientación trip hop que llegó a firmar con Mercury Records,
pero que terminó desapareciendo sin publicar el álbum que se esperaba de él.
Después de que la pareja se instalara en Islington Mill, una antigua fábrica de
algodón de Salford convertida en comunidad artística, ambos compusieron,
ensayaron y grabaron “We Started Nothing”, el material discográfico que los
llevó al estrellato en 2008.
Con la ayuda de una computadora con
GarageBand, un par de amplificadores, guitarras, una batería y un teclado,
registraron sus propias maquetas y las pusieron en MySpace. No hicieron las
cosas como se suponía que debían hacerse. En lugar de esperar a que una
compañía discográfica les dijera qué canciones grabar, cómo presentarse o qué
imagen vender, tomaron el control de la situación.
El proceso tuvo algo casi
artesanal. Su música comenzó a circular antes de que existiera una verdadera
campaña discográfica detrás de ellos. Publicaron material en cantidades muy
pequeñas y organizaron fiestas y conciertos en Islington Mill. La respuesta del
público fue inmediata, y entonces aparecieron los representantes de compañías
discográficas entre el público.
Esto también explicó muy bien el
título de “We Started Nothing”. No fue simplemente una frase ingeniosa, pues
reflejó la sensación de haber empezado sin el respaldo de nadie. El disco se
grabó con tremenda rapidez, ya que The Ting Tings quería mantener la energía de
una idea cuando todavía estaba fresca.
Todo cambió con “That’s Not My
Name”, una rola de Dear Eskiimo que De Martino apreciaba muchísimo por razones
personales. No hablaba de que alguien confundiera su nombre, sino de la
sensación de ser ignorado, etiquetado o tratado como alguien que no tiene voz
propia.
Cuando “We Started Nothing” llegó a
las tiendas, la recepción fue positiva, aunque no unánime ni universal. El
crítico Alexis Petridis consideró que el dúo, con rolas como “That's Not My
Name”, “Great DJ” y “Shut Up And Let Me Go”, demostró una capacidad
extraordinaria para fabricar pop inmediato, pero encontró que algunas de sus
canciones restantes eran menos contundentes.
Con todo, el álbum llegó al mercado
estadounidense, donde se posicionó bastante bien. Como resultado, The Ting
Tings se fueron de gira por todo el mundo.
Les recomiendo “That’s Not My
Name”, un temazo en el que la frustración de White con la industria se hizo
súper viral gracias a un estribillo casi infantil, repetitivo y tremendamente
efectivo; “Great DJ”, una fusión de percusión, guitarra, electrónica y actitud
juguetona que resumió muy bien esa mezcla entre indie, dance y pop; “Shut Up
And Let Me Go”, un exitazo que escaló alto en las listas de popularidad; “Fruit
Machine”, una canción que representó el espíritu do it yourself que está detrás
del disco; y “We Walk”, un tema que gozó de un carácter más melancólico y que
funcionó como contrapunto dentro del disco.
Quizá “We Started Nothing” no
alborotó el panorama del pop internacional, pero vaya que lo disfrutamos en
aquel momento. Fue y sigue siendo un trabajo explosivo, desenfadado y
contundente.
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