Vistas a la página totales

sábado, 28 de marzo de 2026

Aún Estoy Aquí


 

Por Edgar Fernández Herrera

 

 

 

“Ainda estou aquí”, su título en portugués, es una película brasileña del año pasado que se alzó como la ganadora a mejor película extranjera en la premiación de los Oscars del mismo año, del director Walter Salles, aquel que nos ha dejado películas como “Dark Water” (2005) y “Diarios de Motocicleta” (2004).

 

Desde el año pasado le traía un buen de ganas de verla, hasta que apenas se me hizo, ya que mi hermano me la regaló por haber sido mi cumpleaños.

 

Al inicio de la década de los 60, Brasil estaba gobernado por João Goulart, quien tenía tendencias izquierdistas y generó reformas que tuvieron impacto en la nación. Esto provocó el descontento de las altas esferas y, a través de Humberto de Alencar Castelo Branco, el 31 de marzo de 1964 y con el apoyo de los Estados Unidos, inició una dictadura. Posteriormente, Artur da Costa asumió el poder hasta 1969, ya que enfrentó problemas de salud, y entonces llegó a la presidencia Emílio Garrastazu Médici, quien continuó con la dictadura y además inició uno de los periodos más oscuros de Brasil. Es en este periodo que se desarrolla la película “Aún estoy aquí”.

 

No sé si la expresión “no vamos a hacer spoilers” sea aplicable para este escrito, ya que la película está basada en hechos reales. Es la historia de la familia Paiva, quienes, tras el arresto del padre de familia, Rubens Paiva, a causa de su oposición ante la dictadura y sospechas de apoyo a grupos contrarios al gobierno desde su rol como congresista e ingeniero, dejó atrás a sus hijos y a su esposa Eunice para, tiempo después, ser reportado como desaparecido. Y aquí empieza un viaje emocional intenso por parte de Eunice, la esposa de Rubens, quien debe lidiar con el dolor de la desaparición de su esposo, cuidar a sus hijos y buscar la verdad y la justicia.

 

Es durante el mandato del militar Emílio Garrastazu Médici que se da la desaparición de Paiva, que por cierto, en pleno 2026, aún se desconoce su paradero y sigue impune su desaparición y asesinato. Por eso la película es muy fuerte emocionalmente. Aunque se centra en un solo caso, la verdad es que se vuelve la voz de centenares que sufrieron la represión de gobiernos latinoamericanos que dominaron durante los 60 y 70, especialmente durante el terrorífico “Plan Cóndor” y, en nuestro país, la llamada “Guerra Sucia” (México fue un caso especial: aunque la CIA sí tuvo participación en la represión de estos movimientos sociales, nunca fue parte del Plan Cóndor), donde miles de disidentes y opositores a estos gobiernos sufrieron detenciones fuera de la ley, torturas, desapariciones forzadas y asesinatos que, en su gran mayoría, siguen sin esclarecerse.

 

La música no podía fallar, muy acorde al tiempo en que se desarrolla esta producción cinematográfica. Durante ella podemos escuchar a Tim Maia, Tom Zé, Gal Costa, Roberto Carlos y, obviamente, no podía faltar la presencia del gran Caetano Veloso.

 

Vean “Aún estoy aquí”, una gran película que, aunque aborda un tema muy fuerte y sensible, es importante que conozcamos esta parte de la historia de nuestros países, ya que es parte de los cimientos que sustentan la democracia que actualmente gozamos.

 

Desgraciadamente, salvo la emblemática “Rojo Amanecer”, en México no tenemos muchas películas sobre estos temas, salvo documentales y programas producidos por la UNAM y el IPN. Ojalá esto se pudiera cambiar y tengamos más producciones con este tipo de temas, ya que, repito, son parte de nuestra historia como nación y merecemos conocerlos.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Controversy

  Por Oscar Fernández Herrera       En la primavera y el verano de 1981, Prince comenzó a grabar “Controversy”. Su obra anterior, “D...