Por Edgar Fernández Herrera
Como se pudo observar en la gran película “A
Complete Unknown”, la biopic de Bob Dylan, hacia el final del filme el artista
de Minnesota sube al escenario de Newport un 25 de julio de 1965. Bob Dylan se
atrevió a romper las reglas del festival: apareció con una guitarra eléctrica y
una banda de rock. El público lo recibió atónito; la esencia del festival era
presentar a los artistas en formato acústico.
Dylan fue abucheado durante los escasos quince
minutos que duró en el escenario. Peter Yarrow, integrante de ese infame combo
llamado Peter, Paul & Mary, trató de tranquilizar al público, que rugía
ante la atrocidad que, según ellos, había presenciado. Como el artista ya había
abandonado el escenario, Yarrow, de una manera sutil, lo obligó a regresar y
cumplió con su cometido. Dylan tomó su guitarra acústica, interpretó “It's All
Over Now, Baby Blue”, se retiró y nunca más volvió al festival.
Bob Dylan ya estaba en otro nivel, como lo
demuestran los flamantes “Highway 61 Revisited” (1965) y “Blonde On Blonde”
(1966). Evolucionó en lo lírico, en lo musical y en su imagen. Sus seguidores
se quedaron anclados en la estética y la música de su etapa al estilo Woody Guthrie;
su conversión en un dandi del rock and roll no sentó nada bien entre los fans.
Con estos grandes discos, Bob Dylan se
embarcó en una gira europea acompañado por The Hawks como banda de soporte,
quienes posteriormente serían conocidos como The Band. Las presentaciones
fueron pesadas y caóticas; los asistentes no toleraban el formato de los
conciertos: un primer set acústico y un segundo en formato eléctrico. El
concierto que nos atañe tuvo lugar el 17 de mayo de 1966 en Manchester,
Inglaterra. El comienzo, como comentamos en primera instancia, fue en formato
acústico y la audiencia recibió el material con calidez y entusiasmo. Sin
embargo, durante la sesión eléctrica el ambiente se puso feo. Hoy, a la
distancia, con un repertorio impresionante y Dylan junto a The Hawks tocando
magistralmente, resulta difícil imaginar que la multitud de aquella noche
abucheara y gritara insultos a quienes estaban sobre el escenario.
Al terminar una interpretación increíble de “The
Ballad of a Thin Man” llega la razón por la cual surge este escrito, pues ese
momento volvió memorable y hasta mítica esta presentación. En un instante de
silencio, alguien gritó: “¡Judas!”, seguido de risas y aplausos. “No te creo”,
respondió Dylan mientras rasgueaba su guitarra. Los Hawks ya ocupaban sus
posiciones. “Eres un mentiroso”, continuó. Luego le dio la espalda a la
multitud y lanzó una sola instrucción a su banda: “¡Toquen jodidamente fuerte!”.
Entonces comenzó una rabiosa, pesada y hasta pasada interpretación de “Like a
Rolling Stone”. La persona que lanzó semejante grito respondía al nombre de
Keith Butler.
Después de la gira, Bob Dylan se retiró a
Woodstock, Nueva York, donde, dos meses más tarde, se vio involucrado en un
misterioso accidente de motocicleta y pasó un par de años en reclusión.
Durante muchos años,
gracias a las grabaciones piratas (bootlegs),
tradicionalmente de muy baja calidad y mal rotuladas, se creyó que este
concierto se había llevado a cabo el 27 de mayo en el Royal Albert Hall. Sin
embargo, fue hasta 1998, con la publicación oficial del cuarto volumen de las “Bootleg
Series” del maestro Dylan, cuando se corrigió lo que durante mucho tiempo se
dio por cierto: el concierto en cuestión se efectuó en el Free Trade Hall de
Manchester. No obstante, por respeto o quizá de manera sarcástica, el álbum
doble se tituló “Bob Dylan Live 1966: The "Royal Albert Hall" Concert”.
Esta estupenda grabación recoge la presentación completa, incluido el
legendario “¡Judaaaaaaaaaas!”. Un disco imperdible.

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