Por Oscar Fernández Herrera
Formada por John Lennon, Paul McCartney, George
Harrison y Ringo Starr, The Beatles es, con toda seguridad, la banda de rock
pop más famosa del mundo. Su música nos ha acompañado por más de cincuenta
años, emocionando a unos e inspirando a otros para componer e interpretar sus
propias canciones. El legado de The Beatles es indiscutible y perpetuo, tanto
que de él se han desprendido sucesos tan bizarros como “Everyday chemistry”, un
disco que un sujeto cualquiera robó de un mundo alterno. Una realidad en la que
The Beatles nunca se separaron.
¿Pensaron que el asunto del multiverso era reciente?
¡Para nada! Los mundos alternos son un tema que ha fascinado a las mentes más
curiosas por décadas. La literatura, el cine y la música los han retratado con
entusiasmo y continuidad. Si a este asunto le sumamos la tremenda notoriedad de
The Beatles, el resultado es más que sorprendente.
Con relación a lo creíble de la historia, lo que
realmente importa es comprobar la firme actualidad del cuarteto inglés en la
cultura popular. Todo empezó en septiembre de 2009, cuando James Richard (un
seudónimo) se desfalleció en una zona desértica californiana mientras paseaba a
su perro. Al despertar, se encontró en una cabaña con un tipo llamado Jonas, el
dueño de aquel lugar, quien le pidió que se marchara lo antes posible porque se
ubicaban en otra dimensión.
Sorprendido (me imagino), James le pidió a Jonas pruebas
referentes a la autenticidad de aquellas palabras, por lo que éste le mostró
una cinta (¿no disco compacto?) de “Everyday chemistry”, un álbum que la banda
grabó en algún momento de los setenta. Rápidamente le solicitó una copia para
traerla a nuestro mundo, pero al obtener una desaprobación, decidió robarla
como muestra del increíble suceso.
Sí, un testimonio digno de un trabajo escolar con
escasa imaginación; sin embargo, pronto se convirtió en un tema de discusión en
numerosos foros digitales. El asunto escaló prontamente, pues todos deseaban
escuchar el disco antes que nadie. James lo subió completamente gratis en el
sitio web http://thebeatlesneverbrokeup.com/.
¿Qué es lo que más sorprende al momento de escuchar
“Everyday chemistry”? Su brillante “empalme”, con toda honestidad. El álbum es,
a todas luces, un collage de rolas que John, Paul, George y Ringo desarrollaron
en sus primeros años como solistas. Ni más, ni menos.
Como ejemplo de lo anterior, es posible citar “Four
guys”, la pista inicial de este disco “interdimensional”, pues contiene
fragmentos de “Band on the run”, “When we was fab”, “I’m moving on” y “Vertical
man”, rolas que escuchamos directamente de los álbumes en solitario de nuestros
héroes musicales. El esquema se repite fielmente en las diez pistas restantes.
Es esta particularidad la que demuestra (en teoría) la
falsedad del “Everyday chemistry”: la falta de cohesión en las once rolas que
lo componen. Necesitan más estructura, pues. Si los Beatles de aquel mundo son
medianamente parecidos a los nuestros, estas “canciones” no habrían calificado
para incluirse en un trabajo oficial. Suenan más como un mash up. Uno increíble, eso sí.
Descárguelo y escúchelo, estimado lector, porque le
aseguro que se dejará llevar por un buen momento; uno que le hará recordar por
qué The Beatles son capaces de producir historias como ésta.