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viernes, 31 de julio de 2026

Strange Attitude


 

Por Oscar Fernández Herrera

 

 

 

Durante los primeros años del milenio, me desempeñaba como asistente de prensa internacional cuando un compañero del área llevó el disco “Strange Attitude”, de Benjamin Diamond, para amenizar nuestra mañana. Quedé tan fascinado con el álbum, de principio a fin, que lo compré tan pronto como pude.

 

Benjamin Diamond, el sobrenombre artístico de Benjamin Cohen, es un intérprete, compositor, productor y músico francés, considerado una de las voces más reconocibles del French Touch. Si bien desarrolló una carrera en solitario, su nombre quedó asociado para siempre a Stardust, grupo integrado por Alan Braxe y Thomas Bangalter, los genios detrás de Daft Punk. Diamond fue el intérprete de “Music Sounds Better With You”, uno de los sencillos más influyentes de la música electrónica de finales de los noventa.

 

Antes del arrollador éxito que alcanzó con Stardust, Diamond ya había probado suerte con bandas como Chicken Pops y The Party, con las que logró notoriedad en tierras francesas. Después, influido por artistas como New Order, Roxy Music, Prince y Michael Jackson, orientó su trabajo hacia el electrofunk. Todos esos antecedentes germinaron en “Strange Attitude”, lanzado en 2000, un debut con una personalidad amplia y adictiva.

 

Con un sonido que abrazó el house galo, la música disco, el funk ochentero, el R&B y el synthpop, “Strange Attitude” se distinguió rápidamente por sus temas con estructura pop y un fuerte componente melódico. La prensa especializada lo elogió sin objeciones. El crítico Prasad Bidaye, de Exclaim!, aseguró que Benjamin se erigía como un “divo masculino” dotado de un gran carisma.

 

Pese a sus abundantes cualidades, este álbum no logró un éxito descomunal debido a que solo recibió el respaldo de un público de nicho. Sin embargo, es un trabajo lleno de temas increíbles como “Joyride”, un house elegante y desenfadado; “Strange Attitude”, un groove pausado que incorpora poco a poco capas de sintetizadores y efectos vocales; “Little Scare”, un pegajoso himno repleto de sensualidad, funk y electrónica; “18 & Over”, un sencillo descaradamente funk; “The Rain”, una remezcla del éxito de Oran ‘Juice’ Jones; “Playin’ With Myself”, una canción minimalista que aborda la infidelidad y el desencanto sentimental; “Rich Personality”, una pista funk muy emocionante; y “Read In Your Mind”, un jam electrónico asombroso.

 

“Strange Attitude” merece ser escuchado porque representó un momento muy particular en la evolución de la música electrónica francesa. Es, al mismo tiempo, juguetón y sofisticado. Con una ingeniosa combinación de sintetizadores coloridos, bajos profundos y una estética que recuerda al funk y al disco de finales de los setenta, ofrece melodías completas, estructuras elaboradas y una identidad propia. ¡Magnífico!

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