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viernes, 5 de noviembre de 2021

IV celebra 50 años


 

Por Edgar Fernández Herrera

 

La primera vez que tuve contacto con la música de Led Zeppelin fue hace muchos años. Era un niño y lo recuerdo perfectamente: era una casete piratota con portada que presentaba a un samurái y se llamaba “Rock Revolution”, y traía “Whole Lotta Love”. Curioso, leí en los créditos que la banda que interpretaba semejante canción era Led Zeppelin.

 

Con el pasar de los años me enteré de la historia de la banda y escuché más música de ellos. Me gustaron, siempre me gustaron, pero no la considero entre mis bandas imprescindibles, y no es por la calidad musical. Mi desagrado hacia ellos se debe a que me cae muy mal el guitarrista de la banda (Jimmy Page) y por los varios casos en los cuales la banda ha estado involucrada en demandas por el robo de canciones y que han perdido en su gran mayoría.

 

Todo esto viene a propósito de que el próximo el 8 de noviembre se cumplirán 50 años de la publicación del cuarto álbum, conocido popularmente como “Led Zeppelin IV”, aunque en realidad no tiene nombre. En la portada del disco no se consideró ni siquiera el nombre del grupo, decisión de Page y que en Atlantic Records no fue de sus agrados; sin embargo, hasta el día de hoy ha vendido alrededor de 40 millones de discos y por esta razón está considerado entre los mejores discos en la historia de la música.

 

Pero no sólo las ventas influyeron para que sea considerado entre los más importantes de la historia, sino también por la gran calidad de las canciones que integran el plato.

 

El disco inicia con la poderosa “Black Dog”, que fue escrita en honor a un perro que merodeaba Headley Grange, lugar en el que se maquiló gran parte de esta obra; con un riff de guitarra muy pesado y contundente, inmediatamente sigue con un homenaje al genial Little Richard, “Rock And Roll”, un tema con todo el “groove” que manejaba el gran pianista de Macon, Georgia.

 

Luego está la tierna presencia de la desaparecida Sandy Denny, la maravillosa voz del grupo folk inglés Fairport Convention, en “The Battle of Evermore”, canción que narra los acontecimientos de la guerra anglo-escocesa. Sin embargo, la gran batalla de “El Retorno del Rey” impregna la composición más un añadido imposible de pensar en alguna composición de Led Zeppelin, me refiero a la mandolina ejecutada por Jimmy Page

 

Seguimos con la llamada canción definitiva del cuarteto inglés: “Stairway To Heaven”, la obra cumbre y legendaria. Concebida por un fan de lo celta y “El Señor de los Anillos” como Robert Plant, se trata de una canción épica y complicada, con una letra que hasta el mismo Plant, según dice, no tiene ni idea del significado. No obstante, la gente le ha dado significado según su propia perspectiva, hasta le han incluido mensajes satánicos que se pueden escuchar tocando el long play al revés, esto sólo ha hecho que acrecente poderosamente su leyenda.

 

“Escalera al Cielo” es unos de los ejemplos en los cuales la banda se ha vuelto involucrada en plagio o robo de otras composiciones al no dar los créditos correspondientes y no pagar las regalías. Los sobrevivientes de la banda californiana llamada “Spirit” y los familiares de Randy California, que han alegado que su pieza instrumental “Taurus” de 1968 contiene unos arpegios sospechosamente similares a los que posteriormente se convertirían en reconocibles en todo el mundo con la canción emblemática de Led Zeppelin. Los ingleses han ganado la batalla legal, pero es inevitable la comparación entre las dos composiciones.

 

 Led Zeppelin también tiene su lado hippie y lo demuestran con “Misty Mountain Hop”, considerada como Lado B para “Black Dog” para el mercado norteamericano. Se suele interpretar su letra en un encuentro con la policía después de haber ido a fumar marihuana al parque, también tiene referencias a la obra de Tolkien. Destaca el teclado interpretado magistralmente por John Paul Jones. Inmediatamente después llegamos a “Four Sticks”, que se nombró por el hecho de que el baterista John Bonham tocó este instrumento con dos sets de palillos.

 

Llegamos al momento “unplugged” del disco la hermosa “Going To California”, otra pieza folk, en donde la voz de Robert Plant, la guitarra de Page y una mandolina magistralmente ejecutada por Paul Jones nos dejan oír un sonido melancólico. Tremendo disco termina de manera épica, con un cover de la grandiosa Memphis Minnie: “When the Levee Breaks”, canción escrita y grabada en 1929. La versión que ofrece Led Zeppelin cambia totalmente la base musical, desapareciendo el espíritu del blues delta y llevándolo a su terreno, el rock-blues; la letra es alterada ligeramente, pues narra la rotura de los diques en 1927 que contenían el río Mississippi y esto ocasionó grandes pérdidas humanas.

 

El guitarrista y el cantante de la banda crearon el arte del disco. Todo comenzó cuando Robert compró la lámina que aparece en la portada en una chatarrería en Reading. Inspirados por esta imagen representaron lo antiguo con el edificio derruido y lo nuevo con las flamantes construcciones surgiendo por detrás en la contratapa. Además, como Page era o es un afecto al ocultismo, sugirió que cada integrante fuera representado por un símbolo:

 


Pues celebremos los 50 años de existencia del llamado “Zoso”, “Four Symbols” o simplemente “IV”, la obra maestra de Led Zeppelin.

 

 

 

 

 

martes, 2 de noviembre de 2021

“Paul McCartney Esta Muerto”, uno de los grandes misterios de la música popular

Por Edgar Fernández Herrera

 

Era 17 de septiembre de 1969 cuando el periódico Times-Delphic, de la Universidad de Drake en Iowa, Estados Unidos, publicó “¿Está el beatle Paul McCartney muerto?” Se trataba de un artículo escrito por Tim Harper y que mostraba evidencia “sólida” de que así era.

 

Harper aseguraba que el grupo había dejado muchas pistas visuales y sonoras sobre este suceso. La supuesta muerte habría ocurrido en un accidente automovilístico ocurrido en 1966. Ante esto, John Lennon, George Harrison y Ringo Starr decidieron reemplazarlo por alguien similar por temor a que la pérdida de Paul significara el fin de la banda. Según cuenta la leyenda, se realizó un concurso de “dobles” de Paul McCartney y el ganador fue un joven de Ontario, Canadá, de nombre William Campbell. Conocido también como Billy Shears, William fue la persona que lucía y actuaba lo suficientemente parecido como para tomar el papel de McCartney.

 A muy pocos días de la celebración de los muertos, repasemos algunas pistas de la supuesta muerte de Paul McCartney:

 

·        Como buen fan beatle, todos saben que la discografía del cuarteto varía de la inglesa con la que salió para el mercado norteamericano. En 1966 se publicaba el diamante de los de Liverpool (me refiero al “Revolver”), pero para este lado del Atlántico se editó el “Yesterday and Today” con una de las portadas las polémicas y que hoy en día es un objeto de coleccionismo. Hablo de la fotografía de “los carniceros” que, al provocar una mala imagen del grupo, fue cambiada por una foto en donde los cuatro posan alrededor de un baúl, excepto McCartney (él está dentro del baúl), lo que para los fans significaba que ya representaba la muerte del bajista.

·        A principios de 1967, el cuarteto publicó el single Strawberry Field Forever; en la parte final de esta canción se oye una voz distante que repetía la frase: “I buried Paul”, alimentando el rumor de que Paul McCartney había muerto; pero años después John Lennon desmintió esto, al decir que lo que se escucha es la frase “cranberry sauce”.

·        En ese mismo año el mundo escuchaba el “Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band” y contemplaba su gran portada, de la que asegura representa el funeral. En ella se puede observar a Issy Bonn con su mano encima de Paul, como si estuviera bendiciéndolo; también se pueden ver a unos beatles jóvenes con trajes obscuros. Destaca un Ringo Starr con un rostro triste, a lado de él está McCartney confortándolo. Del mismo modo, se puede ver un bajo formado por flores, pero este sólo tiene tres cuerdas.

·        En la contraportada del álbum también encontramos más pistas: Paul McCartney está de espaldas y encima de su cabeza se hallan las palabras “without you”. Harrison está señalando el verso que dice “Wednesday morning at five o´clock”, la hora y el día en que supuestamente ocurrió el terrible accidente. Al desplegar la cubierta en una foto del interior, el bajista lleva una insignia con las letras “O.P.D.”, que se interpretaba como “Officially Pronounced Dead”, aunque en realidad son las siglas del Departamento de la Policía de Ontario.

·        En el booklet del “Magical Mystery Tour” hay una fotografía de Paul vestido de militar y sentado en un escritorio, y en éste hay un letrero con el texto “I was you”. Hacia el final de la canción “I´m the walrus” se puede escuchar lo siguiente: “Bury me, bury me, bury my body. Oh, untimely deadth. What? Is he dead? Estos diálogos pertenecen a “King Lear” de William Shakespeare. Cuando grababan la canción en el estudio, el canal de la BBC trasmitía la obra y la grabaron para ponerla en su canción; por cierto, la morsa es considerada en las religiones nórdicas como símbolo de mal augurio y hasta de la muerte.

·        En “The Beatles” los fanáticos aseguraban que no había portada, simplemente porque no se podía tomar una fotografía de la banda, debido a la ausencia de McCartney, de igual forma se dijo que el color blanco significaba luto, ya que algunas religiones lo consideran así. Dentro del álbum se encontraba un poster con un collage de fotos y las letras de las canciones. Existe una foto donde se ve al bajista con unas gafas, según se dice que se trata de Campbell, por cierto, en Glass Onion, Lennon canta que la morsa era Paul y en Revolution Number Nine se puede escuchar “Number nine, number nine”, pero, al revés, eso suena como “Turn me on, dead man” y, en otra parte se escucha a John Lennon diciendo “Paul is dead man, miss him, miss him” (todo esto al revés).

·        Para el “Abbey Road”, se hallan varias pistas al respecto. El punto máximo de toda esta elucubración es la portada del álbum. En ella los cuatro cruzan por la cebra peatonal. Paul es el único descalzo. Eso que tuvo origen en el calor reinante al momento de sacar la foto y en una broma medio boba de Paul se convirtió en el principal argumento para sostener que se encontraba muerto: a los cadáveres se los entierra descalzos. La vestimenta de los demás y el orden de aparición serían otros datos irrefutables. Cada uno cumple un rol específico: Lennon, delante de todos y de blanco, sería el sacerdote, el celebrante, o el mismísimo Dios; Ringo, de negro, el de la funeraria o es el doliente; Paul, descalzo, con los ojos cerrados y un cigarrillo en la mano (en la mano ¡DERECHA!, y todos sabemos que es/era zurdo) el muerto; y George con camisa y pantalón de jean, el enterrador, el que cava la tumba. Por detrás un auto estacionado con una chapa que dice IF28. Es decir, Si 28. Lo que significa: Si Paul viviera, tendría 28 años. Esto se esgrimió como gran dato, como elemento incontrastable durante años, sin que se tuviera en cuenta que al momento de la foto y al momento de la publicación del disco, Paul tenía 27 y no 28. En la contraportada también encontramos pistas reveladoras, por ejemplo, viene el nombre de la banda, pero sin el artículo “The”. A lado de esto hay unos puntos, los cuales puedes unirlos y formar un numero tres y esto coincide con “Come Together” en donde Lennon canta “He say, one and one and one is three”.

 

Para 1969 en su retiro en su granja de Escocia, Paul desmintió el rumor en un artículo para la revista Life, en donde tajantemente dijo “Los rumores sobre mi muerte han sido algo exagerados -dijo con humor-. De todas maneras, si estuviera muerto, sería el último en saberlo”.

 

En 1993, Paul se rio de este tema desde uno de sus discos. El trabajo era el registro de sus presentaciones en directo. “Paul is live” (Paul está vivo) fue el título. En la tapa Paul atravesando la senda peatonal de Abbey Road llevando de la correa un perro. Al fondo el escarabajo blanco, subido a la verdad. La chapa ya no es IF28. Ahora dice: 51 IS (Tiene 51: la edad de Paul en ese momento).

 

Vaya tema, probablemente se me habrá escapado alguna que otra pista; si llegan a recordar alguna, háganmelo saber y celebremos con mucha alegría a todos nuestros muertos y recordémoslos con mucho cariño y particularmente que el Sr. Paul McCartney sigue vivo y aún trabajando con mucho entusiasmo.

 

Hasta la próxima.

 


 

El disco enlatado de Prince


Por Oscar Fernández Herrera

 

He sido un acérrimo fanático de la música de Prince por años, así que cuando se anunció “Welcome 2 America” mi emoción fue enorme, casi desmedida, porque se trata del primer álbum inédito que se publica después del trágico deceso del músico hace cinco años. El material fue grabado en 2010 con propósitos poco claros, así que el geniecillo púrpura decidió “enlatarlo” indefinidamente. Con su partida, el material grabado se ha estado clasificando, masterizando y organizando para que el público pueda escucharlo por primera vez.

 

Con relación a “W2A”, es importante señalar que se trata de un disco conceptual de tintes políticos y sociales: impuestos, tecnología, drogas, religión y la industria musical son los cimientos sobre los cuales resuenan las doce pistas que lo componen. Se trata de una obra contestataria, aunque se encuentra lejos de lo en su momento hicieron Gil Scott - Heron, Rage Against The Machine o NWA, por citar algunos nombres célebres.

 

Lo anterior no significa que el disco no garantice genuinos momentos de regocijo sonoro; por el contrario, algunos de ellos son francamente deslumbrantes. El tono político y la superioridad de las grandes corporaciones industriales (como un aspecto tremendamente perjudicial) definen el rumbo de un disco que suena actual y necesario para redefinir nuestra realidad, dirigida por el consumismo desmedido. Prince reflexiona sobre este contexto con firmeza y solidez, algo que no le era impropio porque en su obra musical sobran muestras de su compromiso político – social.

 

“W2A” es un disco que crece poco a poco con cada reproducción. Su dinamismo no se desnuda inmediatamente, pues es necesario comprometerse con él para lograr la recompensa: guitarras electrizantes, carnalidad e inspiración. Destacan, además del corte homónimo, “Born 2 die”, “1000 light years from here”, “Running game” y “Same page, different book”.

 

sábado, 23 de octubre de 2021

viernes, 15 de octubre de 2021

El pop juguetón de Benjamin Diamond

                                                    Por Oscar Fernández Herrera

Probablemente el pop electrónico tenga tantos detractores como seguidores. Su sonido frío y sintético con tintes robóticos y futuristas (inspirado, sin lugar a dudas, por Kraftwerk) es sinónimo de polémica, a pesar de los enormes artistas que de él han surgido. Con su composición “Music sounds better with you” (que cantó con Stardust), el francés Benjamin Diamond logró hacerse de un lugar en el salón de la fama del electropop. En 1998 resultó casi imposible escapar de aquel himno bailable.

No obstante, Diamond aún deseaba regalarnos más y más canciones memorables. “Strange attitude”, su álbum debut, sacudió la escena del pop más comercial a principios del milenio. Las razones de su éxito son bastante claras: letras sencillas y directas, con un toque de electrofunk y pinceladas de música disco y nostalgia. Todo en perfecta armonía. Otra razón más de su notoriedad es la distancia que supuso con el house francés, que por aquel momento comenzaba a desgastarse.

Su voz es otro elemento a destacar: tremendamente sexi y dulcemente infeccioso. Juguetón en ocasiones. Resulta incuestionable el peso de Michael Jackson, Roxi Music, y Prince en la forma de interpretar, aunque es necesario señalar la personalidad y el estilo vocal propio de Benjamin.

Destacan “Little scare”, “Playin’ with myself”, “In your arms”, “The rain” y “U were born”. Todo un clásico moderno.

Pin Ups

  Por Oscar Fernández Herrera       Presentado el 19 de octubre de 1973, apenas seis meses después del majestuoso “Aladdin Sane”, “P...